En caso de una llanta ponchada te decimos qué hacer: Te preparamos para el fin de semana


Al manejar un coche, la pregunta no es sí sufrirás una llanta ponchada, sino cuándo, así que lo mejor que puedes hacer es estar preparado.

 

Recuerda que una llanta ponchada solo puede repararse si el daño está en la banda de rodamiento. Si los daños se encuentran en los laterales, lo recomendado es cambiar la llanta.

Y si tu llanta presenta “chipotes”, ten cuidado y circula a baja velocidad hasta que llegues a un lugar donde puedas cambiarla, pues corres el riesgo de que explote.

Aquí tienes algunas opciones para cuando te enfrentes a una llanta ponchada y necesites llegar hasta la vulcanizadora:

Llanta de refacción

La forma tradicional de lidiar con una llanta ponchada. Necesitarás tener tu kit de emergencias a la mano, un gato hidráulico, una llave de cruz o “L” y el birlo de seguridad. Periódicamente, asegúrate de revisar la llanta de refacción que tengas en la cajuela, para verificar su estado y que la puedas instalar cuando surja la necesidad.

Men repair change the tire on an old Chevrolet in the streets of Havana, Cuba on Friday, June 1, 2012.

En el pasado, las llantas de refacción eran similares a las instaladas en el auto, pero actualmente lo más común es que tengas una llanta más pequeña, lo que ahorra espacio en la cajuela.

Por seguridad, esas llantas de refacción compactas tienen restricciones sobre la distancia y la velocidad a la que pueden circular, así que hazle caso a esos lineamientos, que encontrarás desplegados en una etiqueta amarilla pegada al rin, y cambia la llanta por una de tamaño regular tan rápido como sea posible.

Compresora portátil

Si saliste de tu casa y al llegar al coche ves que le falta algo de aire a alguna llanta, puedes intentar rellenarla usando una compresora de aire que se conecta al encendedor del vehículo, para que puedas circular hasta la vulcanizadora sin dañar el rin.

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Estas compresoras son pequeñas, por lo que podrás llevarla en la cajuela sin problemas y algunas incluyen un medidor de presión, pero para mayor confiabilidad, auxiliate de tu propio manómetro y mantén los neumáticos en el nivel adecuado

La velocidad del aire que emite la compresora se mide en pies cúbicos por minuto (CFM) y la fuerza del aire se mide en pies por pulgada (PSI).

Kit de reparación

Algunas automotrices ahora incluyen en el paquete de herramientas un kit de reparación de llantas, que también puedes adquirir en tiendas. Hay de dos tipos:

  • Selladores en aerosol: Son una mezcla de propelente y sellador que detiene las fugas de aire y al mismo tiempo infla tu llanta. Los más simples son solo una lata que conectas a la válvula del neumático, pero hay otros que incluyen una compresora de aire para empujar el sellador y llenar la llanta hasta la presión adecuada.

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  • Son de fácil uso y te permitirán volver a circular en un lapso corto de tiempo, pero pueden ser un dolor de cabeza a la hora de llevar a reparar de manera permanente el neumático, dado que hay que limpiar el interior de la llanta y la superficie del rin para retirar el producto, lo que dificulta el proceso de reparación permanente.

 

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  • Además, si tu vehículo cuenta con sistema de monitoreo de presión del inflado de las llantas (TPMS, por sus siglas en inglés), el uso de estos selladores podría afectar su funcionamiento. Para evitar daños, los fabricantes recomiendan que lleves a arreglar tu llanta en máximo tres días  tras circular 160 kilómetros.

 

  • Tapones: Este sistema tiene la ventaja de ofrecer una reparación más duradera que el sellador, pero es más complicado de usar y ejercita intensamente tus brazos.
    tapones
    Incluyen una herramienta puntiaguda que introduces tras retirar el objeto que pinchó la llanta, para que el agujero tenga un diámetro consistente.
    La herramienta de reparación tiene un ojo similar al de una aguja, en el que insertas uno de los tapones, que son tiras de piel cubiertas de un compuesto de hule sin vulcanizar, y empujas con fuerza en el agujero de la llanta, hasta que queden fuera solo un par de centímetros del tapón. Jalas rápidamente la herramienta y cortas el exceso.Son recomendables para daños por pinchazos con un tamaño máximo de 6 milímetros.

Fuente: El Financiero