Sector automotriz enfrentará retos


  • Con respecto a encontrar capital humano en Nuevo León
  • El mayor número de empleos generados son operarios, pero se requieren especialistas.

Monterrey, NL. El crecimiento del sector automotriz en los próximos cinco años, presentará retos importantes en el estado de Nuevo León para encontrar capital humano en todos los niveles, afirmó Verónica Orendain de los Santos, directora general de Industrias Pesadas y de Alta Tecnología de la Secretaría de Economía.
“Acabamos de concluir un estudio sobre brechas entre la oferta y demanda de recursos humanos en los sectores, no voy a negar que el sector automotriz está teniendo las mejores credenciales, a pesar de las controversias de los últimos meses con respecto al futuro de la relación comercial entre México y Estados Unidos”, indicó.
Agregó que “la industria automotriz seguirá creciendo; este crecimiento tiene un reto específico, necesitamos un capital humano pertinente y adecuado en todos los niveles”.
Por ello, se requiere tomar acciones muy concretas, y aseguró que el Clúster Automotriz de Nuevo León (Claut) encontrará los mecanismos adecuados para resolver este tema.
Puesto que la necesidad de contar con más capital humano ocurrirá en el país, en la región noreste, y en Nuevo León específicamente, “va a presentar retos importantes para encontrar a todos los niveles, obrero, técnico medio y dirección, al capital adecuado y esto va a representar un factor de éxito o fracaso”, afirmó la funcionaria.
Sin embargo, consideró que la Secretaría de Economía tiene en el Claut un “socio con el que pueden tener una interlocución válida”, debido a que los temas que discuten se ponen en la agenda nacional.

Déficit de técnicos

El Claut estimó que el mayor número de empleos que se generan en la industria automotriz son operarios, aunque también se requieren ingenieros especializados; sin embargo, la formación se recibe principalmente a través de las empresas.
Por otra parte, la acerera Ternium ha estimado que hay un déficit de 5,000 técnicos en la industria.
 
 
Fuente: El Economista