¿Cómo aprenden a conducir los coches autónomos? Con Grand Theft Auto V


En la carrera rumbo a la revolución de los coches autónomos, los desarrolladores se dieron cuenta de que el día no tiene suficientes horas para hacer todos los kilómetros en las calles que los coches necesitan para aprender a manejarse solos. Por eso sumaron a un viejo conocido: el Grand Theft Auto V.
 
El exitosísimo videojuego es una de las plataformas de simulación cada vez más utilizadas por investigadores e ingenieros para probar y entrenar a las máquinas que se están preparando para controlar el sedán familiar.

Sensors sit on the exterior of an autonomous vehicle developed by Oxbotica, using Selenium autonomous control software, outside the SMMT Connected 2017 conference on autonomous vehicles in London, U.K., on Thursday, March 30, 2017. In a worst case scenario, motor insurance premiums could fall by as much as 80 percent in some mature markets by 2040 because of new technologies, changes to mobility, regulation and companies being incentivized to roll out fleets of shared andautonomous vehicles. Photographer: Chris Ratcliffe/Bloomberg

Sensores de movimiento sobre un vehículo autónomo desarrollado por developed Oxbotica. (Chris Ratcliffe/Bloomberg)

Varias empresas, desde Ford hasta Waymo, de Google, podrán presumir que tienen modelos autónomos en el mercado dentro de tres años, pero todavía queda mucho por aprender de los ejercicios de algoritmos sobre cómo reaccionar, por ejemplo, si se cae un colchón de un camión en la autopista.
Las automotrices y las empresas de tecnología tendrán que darse prisa si quieren respetar sus plazos. Los coches de prueba que recorren pistas y vías públicas adornados con láseres, sensores y cámaras no pueden andar solos. A los simuladores nunca se les acaba la gasolina, y los de Waymo pueden manejar más de 4.8 millones de kilómetros en un solo día en los modelos.
“Depender exclusivamente de los datos de la calle es impráctico”, dijo Davide Bacchet, director de las iniciativas de simulación en San Jose, California, de Nio, una startup que busca lanzar un coche eléctrico autónomo en Estados Unidos en 2020. “Con la simulación, se puede generar el mismo escenario ad infinitum, y luego probar de nuevo”.

Sensors sit on the exterior of an autonomous vehicle developed by Oxbotica, using Selenium autonomous control software, outside the SMMT Connected 2017 conference on autonomous vehicles in London, U.K., on Thursday, March 30, 2017. In a worst case scenario, motor insurance premiums could fall by as much as 80 percent in some mature markets by 2040 because of new technologies, changes to mobility, regulation and companies being incentivized to roll out fleets of shared andautonomous vehicles. Photographer: Chris Ratcliffe/Bloomberg

Sensores de movimiento sobre un vehículo autónomo desarrollado por developed Oxbotica. (Chris Ratcliffe/Bloomberg)

 
Realismo al máximo
Por más improbable que esto pueda parecer, los videojuegos hiperrealistas pueden generar datos muy cercanos a los que pueden sacar los agentes de inteligencia artificial en la calle. Hace rato que el software de Inteligencia Artificial viene jugando a varios juegos, desde el Super Mario Bros hasta el Angry Birds, resolviendo problemas en ambientes controlados y aprendiendo mediante prueba y error.
El último título de la franquicia del estudio Rockstar Games es prácticamente tan bueno como la realidad. Tiene 262 tipos de vehículos, más de mil peatones y animales impredecibles, 14 estados meteorológicos e incontable cantidad de puentes, señales de tránsito, túneles y cruces (los matones, atracos y cadáveres acumulados no son componentes fundamentales).
Pese a todos los errores tontos que cometen regularmente los conductores, el cerebro humano es muy superior a la computadora para percibir y reaccionar a lo inesperado, desde un bache y una obra en construcción hasta un niño pequeño que corre detrás de una pelota en la calle. Ese es el gran desafío para todas las empresas que compiten por ser la primera en el espacio autónomo: cómo crear sistemas a bordo que manejen mejor que la gente y hagan que manejar sea más seguro.
Una pregunta que se viene es qué exigirán los entes reguladores de seguridad estatales y federales como prueba de que debería dársele permiso a un coche autónomo para andar por la calle. Puede que haya que acumular cientos de miles de millones de kilómetros de una forma u otra. Las autoridades probablemente aceptarán una combinación entre kilometraje real y replicado, pero todavía no se han escrito las normas que dictan los requisitos.
 
Fuente: Autos EF