BMW y el renacimiento del Coupé


BMW está tramando el renacimiento de un coupé de gama alta para recuperar la cuota de mercado perdida ante su rival Mercedes, parte de un bombardeo de modelos que la automotriz presenta como el más grande de su historia.
 
El arribo del auto deportivo de dos puertas de la Serie 8 a los concesionarios está previsto para el año que viene y competirá con el coupé Clase S de Mercedes-Benz que tiene un precio de alrededor de 110 mil dólares. La versión de BMW es la primera de una gama de la Serie 8 que es clave para su estrategia de vender autos más caros, dijo el máximo responsable ejecutivo Harald Krueger.

“Estamos pasando a la modalidad de ataque”, dijo Krueger a accionistas en la reunión anual en Múnich. “El coupé de la Serie 8 sustentará nuestra reivindicación de liderazgo en el segmento de lujo”.

Krueger, presionado por el financiamiento de una costosa transformación a autos robóticos eléctricos y por demostrar progreso después de dos años al frente de la empresa, ha endurecido su discurso después de que BMW cediera su corona de principal automovilística de lujo del mundo a la marca de Daimler el año pasado.
Tras su fallido intento por generar entusiasmo con una renovación discreta de los modelos de gama básica de la Serie 5, el máximo responsable anunció en marzo una avalancha de nuevos modelos. Estos incluyen automóviles más grandes, más vehículos utilitarios deportivos y reformulaciones más llamativas de los clásicos existentes.
Los accionistas en la reunión anual expresaron sus preocupaciones.

“BMW solía estar en modalidad de ataque, y ahora se ve bastante manso”, dijo Daniela Bergdolt, vicepresidenta de la asociación alemana de protección de accionistas DSW. “Me gustaría ver una gestión más dinámica con más énfasis en el desarrollo de tecnologías futuras para que los Googles de este mundo no se aprovechen de ellos”.

Al igual que otros fabricantes de automóviles, la compañía con sede en Múnich encuentra dificultades para aumentar la rentabilidad con el fin de cubrir crecientes inversiones, conforme la industria se transforma a nuevas formas de conducción y atrae actores nuevos, como Tesla y Google.
Al revivir la Serie 8, Krueger está apostando a que los clientes de alta gama se verán cautivados con un modelo que BMW descontinuó en la década de 1990 en medio de ventas menguantes.
El máximo responsable dice que la nueva versión ayudará a lograr su objetivo de aumentar “significativamente” las ventas y el ingreso en el extremo superior del segmento de lujo en 2020.
La Serie 8 de BMW fue concebida en 1989 como un gran coche de turismo con un potente motor V12 que era el pináculo de su oferta de alta gama.
El 850, como se lo conocía, tenía todos los detalles estilísticos de esa época: forma de cuña, faros delanteros escamoteables y luces traseras gruesas.
La nueva versión entra en un mercado atestado. Mercedes ya compite por los conductores ricos con versiones descapotables y coupé del sedán Clase S y los derivados ultralujo Maybach.
Volkswagen recientemente modernizó el Porsche Panamera de cuatro puertas y Fiat Chrysler Automobiles ofrece el Maserati Quattroporte.
Para defenderse de las críticas, BMW ha prometido un récord de modelos nuevos y modernizados este año y el próximo. La ofensiva incluye vehículos completamente nuevos, comprendidos los utilitarios deportivos compacto X2 y grande X7 para el próximo año. La compañía también ha revelado más detalles sobre su vehículo autónomo a batería iNext previsto para 2021.
 
Fuente: Bloomberg