Con el TPP, México puede diversificar mercados


Entre los beneficiarios más factibles están las ramas automotriz y agropecuaria.

 

En caso de prosperar, el Acuerdo Transpacífico de Asociación Económica (TPP por sus siglas en inglés) abrirá oportunidades comerciales y de inversión para México, sobre todo para diversificar las exportaciones del país que siguen concentradas en el mercado de Estados Unidos.

Sin embargo, México debe impulsar una estrategia integral que incluya el desarrollo de infraestructura portuaria y carretera, así como el enlace de cadenas de valor, coinciden especialistas.

Si el TPP logra llegar a buen puerto —pese a la salida de Estados Unidos—, las exportaciones mexicanas tendrán entrada preferencial en nuevos mercados, como Australia, Brunei, Malasia, Nueva Zelanda, Singapur y Vietnam, con los cuales México no posee tratados de libre comercio, comenta Fernando Ruiz Huarte, director General del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior (Comce).

Algunas de las ramas de actividad que pueden beneficiarse son automotriz, tequila, aguacate, limón y la carne de cerdo, por citar algunos. Sin embargo, también existen otros sectores industriales que pueden verse afectados por la nueva competencia.

“Es claro que países como Vietnam son grandes productores de calzado y textiles, entonces estos dos sectores mexicanos tienen sus dudas y también un poco el agro, entonces depende de cada país y sector”, asegura en entrevista Ruiz Huarte.

La empresa de consultoría KPMG refiere en un estudio que, en caso de avanzar el TPP, varias cadenas de valor en México pueden verse en dificultades, particularmente las de sectores sensibles, por lo que las empresas mexicanas deben prepararse para enfrentar la competencia.

Además del caso de las industrias de textil-vestido y calzado, la industria mexicana de la leche tampoco ve con buenos ojos la participación de Australia y sobre todo de Nueva Zelanda, el más competitivo del ramo a nivel mundial.

Revive la esperanza

El TPP es una iniciativa que promovió precisamente Estados Unidos, en Los Cabos, México, en el año 2002 dentro de la cumbre del Acuerdo de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC por sus siglas en inglés), para impulsar la liberalización del comercio y la inversión.

Con sus 12 países originales, el TPP implicaba el acuerdo comercial más grande del planeta, ya que iba a abarcar casi 40% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial y cerca de una tercera parte del comercio mundial.

Entre otros puntos, el acuerdo promueve la eliminación de barreras en compras de gobierno, así como la protección a la propiedad intelectual, además de la exclusión o reducción de aranceles en productos como textiles.

El interés sobre el futuro del acuerdo transpacífico revivió luego de que los ministros de Comercio de los 11 países miembros acordaron sacarlo adelante el pasado 21 de mayo, a cuatro meses de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió retirar a su país del TPP.

México gana o gana

Pese al optimismo de los países que todavía son miembros, Fernando Ruiz Huarte reconoce que el futuro del TPP es muy incierto, sobre todo por la ausencia de Estados Unidos.

“Cuando se negocia el TPP, los 12 países acuerdan que entrará en vigor cuando 85% del PIB de la suma de los 12 esté aprobado por su respectivo Congreso. En este caso, sin Estados Unidos, este 85% no se cumple; de tal manera, que con base en lo que se negoció, por más que lo aprueben los demás países en sus Congresos no puede entrar en vigor”, comenta el experto.

Ante este escenario, la opción será que los países interesados suscriban acuerdos bilaterales bajo un criterio de conversión para entablarlos, en un futuro, en un gran instrumento comercial.

Por lo pronto, Ruiz Huarte insiste en que México tiene importantes oportunidades comerciales, sea cual sea el futuro del TPP.

“En este momento, así como se ven las cosas, existe esa ventaja de exclusividad de México en el mercado estadounidense. Pero, por otro lado, necesitamos diversificar nuestro comercio exterior y una manera es a través del TPP”, comenta el especialista.

Estrategia de fondo

José Luis de la Cruz Gallegos, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), advierte que más allá de que las autoridades mexicanas se empeñen en firmar más acuerdos comerciales, México requiere de una estrategia para impulsar la creación de valor agregado y desarrollar infraestructura logística que permita, de entrada, aprovechar los acuerdos de libre comercio que el país ya tiene con más de 40 economías.

En este sentido, el académico destaca que recurrentemente cada año quedan desiertos cupos de exportación que dispone México con economías con las que tiene un tratado de libre comercio, como Japón y la Unión Europea, pues cada vez son menos las empresas exportadoras mexicanas.

“Según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), suman alrededor de 6,000 las empresas exportadoras pero cada vez son menos”, advierte De la Cruz Gallegos.

Por lo anterior, el especialista considera que más allá de pensar sobre el futuro del TPP, México debe desarrollar una estrategia para fortalecer su oferta exportadora y aprovechar las oportunidades que ya tiene enfrente y que consisten en la red de tratados de libre comercio más extensa del mundo, con ingreso a 60% del PIB mundial y a más de 1,000 millones de consumidores.

Fuente: Manufactura