¿Qué tanto contamina tu coche?


El humo que sale por el escape de nuestros vehículos significa por lo general malas noticIas para el ambiente, pero el color delata su nocividad.
José Luis Alarcón Vela
El exceso de humo en el escape por lo general es sinónimo de anomalías en el motor, además, evidentemente, la emisión de estos gases son tóxicos para el ambiente y los seres vivos, en especial los humanos.
Estas son razones más que suficientes para controlar su desatada salida al medio ambiente, sobre todo, porque no siempre son visibles, aunque sí dañinos.

Photographer: Bartek Sadowski/Bloomberg

Photographer: Bartek Sadowski/Bloomberg

En el proceso de combustión ideal de la gasolina y el diésel se aplica la fórmula de la reacción química básica de la combustión.
Esta fórmula química dice que si un hidrocarburo puro cualquiera (cuyas moléculas están compuestas de átomos de carbono y de hidrógeno) reacciona con oxígeno, el resultado es anhídrido carbónico (o lo que es lo mismo, dióxido de carbono) y agua.
Por tanto, por el tubo de escape de los automóviles, en principio, tendrá que expulsarse únicamente dióxido de carbono y agua.
Sin embargo, por desgracia, los motores no son capaces de quemar completamente toda la cantidad de hidrocarburos que entra en los cilindros, por lo que del tubo del escape también salen hidrocarburos sin quemar, estos sí de alto contenido contaminante.
Y no solo eso, la reacción entre los átomos de oxígeno y de carbono no siempre es completa, ya que el tiempo de combustión es muy corto y no todos los átomos de carbono encuentran dos átomos de oxígeno con los que reaccionar.
El color del smog

Photographer: Adam Berry/Bloomberg News

Photographer: Adam Berry/Bloomberg News

Los únicos gases de escape visibles son los hidrocarburos sin quemar que pueden provenir de dos orígenes diferentes: del exceso de combustible, lo que se denomina una mezcla rica. En este caso el humo del escape es negro, ya que por el tubo sale gran cantidad de hidrocarburo mal quemado.
En los vehículos diésel esta situación es más delicada, ya que se eliminan las denominadas partículas de hollín, un problema de difícil solución.
En los vehículos con catalizador, este color en el humo del escape sencillamente puede estar delatando que el catalizador no está funcionando debidamente o que se está utilizando gasolina con plomo que lo deteriora en el acto.
El otro tipo de humo visible en el escape es provocado por la combustión del aceite lubricante. También se trata de hidrocarburos sin quemar, pero en este caso el color que ofrecen es un blanco azulado que delata inmediatamente que hay desajustes en el motor.
Puede ser por una segmentación en mal estado o a través de las guías de las válvulas. El aceite llega a la cámara de explosión donde se quema parcialmente y sale a través del escape.
Los vehículos de cuatro válvulas por cilindro son más propensos a este tipo de averías, debido al mayor número de guías de válvulas a través de las cuales se puede colar el aceite.
Sólo existe una forma de resolver este problema, reparando el motor, salvo en el caso de se deba a un elevado nivel de aceite en el cárter y por ello llegue con facilidad a los cilindros.
Existe por último un humo que no debe preocupar a nadie. Se trata de una nube blanca que se forma detrás del escape, durante los primeros instantes después de arrancar la unidad, sobre todo en temporada fría.
Ese humo es sólo vapor de agua que se condensa al entrar en contacto con el aire frío, producto de la combustión. Cuando el motor alcanza su temperatura normal de funcionamiento, ese vapor de agua tiene más energía y ya no se condensa, sino que se disuelve en la atmósfera en forma de gas transparente e invisible.
Fuente: Autos EF