Ford espera la aprobación de EEUU del traspaso de producción del Focus a China


La decisión de Ford de cambiar la producción del Focus de México a China puede ocasionar problemas a la compañía con el Gobierno estadounidense.
Cinco días después del anuncio, Donald Trump sigue sin pronunciarse sobre la decisión de Ford, a pesar de que algunas personas le han pedido a través de Twitter que intervenga.
Hasta el momento, el único que ha reaccionado por parte del Gobierno ha sido la representante de Comercio Exterior De EEUU, Robert Lighthizer, que declaró que la decisión de Ford podría provocar represalias.
La decisión de desplazar la producción del Focus es la primera decisión que ha tomado Jim Hackett, el nuevo consejero delegado de Ford que sustituye a Mark Fields desde el pasado 22 de mayo.
Hackett ha llegado a la dirección de Ford con un claro objetivo: mejorar el rendimiento del capital que la compañía invierte.
En referencia a esto, Joe Hinrichs, presidente de operaciones globales de Ford, ha explicado que la producción del Focus en China permitirá un ahorro de 1.000 millones de dólares a la compañía, incluidos 500 millones que le reportó la cancelación de la inversión en San Luis de Potosí (México).
Con esta es la tercera vez que la fabricación del Focus cambia de ubicación en menos de seis meses. La saga del Ford Focus y México se inició en julio de 2015 cuando el fabricante anunció que el modelo dejaría de producirse en Michigan en 2018. En abril de 2016, Ford dijo que invertiría 1.600 millones de dólares en México para construir una nueva planta de montaje en la localidad de San Luis de Potosí donde se produciría la nueva generación del Focus.
Pero en enero de este año, tras las incesantes críticas y amenazas de Trump a Ford por la producción de vehículos en México, el entonces presidente de la compañía, Mark Fields, sorprendió a las autoridades mexicanas al anunciar que cancelaba la inversión en San Luis de Potosí.
Fields señaló entonces que iba a mantener la producción del Focus en México, en la existente planta de Hermosillo, para su exportación a Estados Unidos, y negó que la decisión de cancelar la construcción de la planta de San Luis de Potosí fuese una concesión a Trump, que había amenazado con imponer a Ford aranceles aduaneros de hasta el 35 % en todos los vehículos importados desde el vecino país.
Fields explicó que el único motivo de dicha cancelación fue empresarial, pero nunca explicó el motivo que había provocado el cambio en el ambiente económico para anular, en pocos meses, la inversión que había sido planificada años atrás. A pesar de esta declaración, Trump agradeció públicamente la cancelación de la inversión.
Por el momento, Trump ha decidido mantenerse en silencio ante el anuncio que Ford producirá el Focus en China.
 
Fuente: El Mundo