Nissan X-Trail, todavía más práctico en el uso diario


La gama cuenta con tres motores: dos de diésel de 2.0 litros y de 1.6 litros, y otro de gasolina de 1.6 litros.

El Nissan X-Trail siempre se ha distinguido por una gran relación calidad-precio, al igual que su hermano pequeño, el Nissan Qashqai. Eso le ha valido, entre otras cosas, ser uno de los crossovers más vendidos del mundo. Para mantener ese liderato Nissan ha realizado infinidad de encuestas a clientes en todo el mundo con el fin de averiguar qué aspectos podría mejorar para hacer que su coche siga estando en cabecera de ventas de los todocamino grandes, máxime ahora que la competencia se ha vuelto feroz.
Y la marca japonesa ha optado en primer lugar por realizar una renovación estética del exterior para complacer a dichos clientes. El frontal ha sido la zona más evolucinada, con la parrilla “V-motion” que se caracteriza por ser más ancha que la anterior. A sus flancos ahora cuenta con unos nuevos faros delanteros que son halógenos en los acabados Visia, Acenta y N-Connecta y de LED’s en el modelo Tekna. En este último las luces de cruce incluyen el sistema adaptativo de iluminación. En la zona trasera se ha rediseñado el parachoques que le otorga un aspecto más robusto, a la vez que incorpora nuevos cromados y también grupos ópticos de LED’s también con nuevo diseño. En el lateral añade una moldura lateral cromada que cruza la base de las dos puertas y en su perímetro los sensores de aparcamiento se encuentran ahora enrasados con la carrocería. Todos estos cambios no han supuesto variación alguna en sus medidas salvo en su longitud, que crece medio centímetro.

En su interior, han mejorado los acabados y algunos materiales, según acabados, pero el cambio más destacado se encuentra en el volante, que ahora es achatado por abajo, lo que permite al conductor salir y entrar más cómodamente al habitáculo. También es 2,5 mm más grueso, lo que mejora su agarre. Por lo demás, pequeñas mejoras con zonas más acolchadas, incrementan el confort del amplio espacio ya conocido. Se trata de un interior que cuenta con uno de los espacios para rodillas más amplio de entre sus rivales en la segunda fila de asientos. Además esta sigue deslizandose y reclinándose para incrementar la versatilidad del coche. En cuanto a su maletero crece 15 litros hasta los 565 litros en la versión de cinco plazas, mientras permanece inalterado en la de siete. En los acabados N-Connecta y Tekna el portón del maletero es eléctrico y cuenta con función de manos libres.
Tecnológicament aporta una novedad destacada, aunque habrá que esperar a 2018 para poder hacerse con ella, que es el sistema ProPILOT, un sistema que reúne en una misma función el sistema de mantenimiento de carril y el programador de velocidad, con lo que es capaz de controlar dirección y velocidad por ejemplo en atascos.

También incluye un sistema de frenada automática en ciudad que ahora cuenta con detección de peatones y el sistema de aviso de tráfico trasero, para salir marcha atrás de un aparcamiento. Además, aporta un sistema que complementa a la ayuda al arranque en pendiente y que se llama SSA. Este mantiene el coche estático hasta rres minutos y después activa automáticamente el freno de mano, permitiendo al conductor no tener que pisar el freno. Al funcionar tanto en pendientes como en plano, la conducción se torna ahora más relajada.
En cuanto a los motores, la gama continúa siendo la misma e incluye el motor diésel 2.0 litros y 177 caballos que ya presentó en 2016. Además de éste, el X-Trail ofrece un 1.6 de 130 caballos también de gasóleo, y un gasolina 1.6 de 163 caballos.

Su dinámica permanece pues inalterada. Pudimos comprobar sus buenas aptitudes por caminos rotos, aunque en algunos momentos nos hubiera gustado disponer de una recuperación algo más efectiva en marchas cortas con algo más de potencia. Por carretera es un coche que no está pensado para ser el más eficaz en zonas de curvas, algo evidente por su altura, tamaño y peso, sino para trasladar personas y equipajes en largos trayectos de una forma cómoda. Pero en general su conducción en carreteras, autopistas y autovías es fluida y agradable y muy cómoda para los pasajeros.
Fuente: Expansión