Ford EcoSport 2018: una transformación radical


Desde su lanzamiento en 2014, el Ford EcoSport ha tenido la difícil tarea de competir en un segmento en plena expansión donde se encuadran modelos de la talla del Opel Mokka X, el Peugeot 2008 o el Renault Captur. Por ello, la marca del óvalo ha ido adecuando su producto a los gustos de los consumidores europeos, pero es justo en este restyling donde va a poner toda la carne en el asador.
En su diseño exterior destaca su parrilla trapezoidal y unas nuevas ópticas delanteras, elementos que le dotan de un mayor empaque y tratan de transmitir una mayor deportividad al conjunto. Por otra parte, de perfil los mayores cambios se centran en unas llantas de diseño renovado, mientras que la zaga apenas ofrece retoques significativos.

Aún con todo, la mayor diferencia se refleja en su interior donde encontramos un salpicadero completamente nuevo,con grandes similitudes con la última generación del Ford Fiesta y que trata de ofrecer una apariencia mucho más elegante. Aquí destaca una pantalla táctil de ocho pulgadas –compatible con Android Auto y Apple CarPlay-, el sistema de conectividad SYNC 3 y el dispositivo de navegación integrado. Además, su dotación puede incrementarse con elementos como el acceso sin llave, tapicería de cuero y un techo solar eléctrico.
En Brasil este modelo ya se ofrece con dos motores gasolina: el nuevo 1.5 Ti-VCT con tres cilindros y 137 CV o un sorprendente 2.0 Direct Flex de 176 CV. Se pueden asociar a un cambio manual de cinco relacioneso bien uno automático de seis velocidades y la tracción es siempre a las ruedas delanteras.
Por otra parte, hay que destacar la notable mejora en materia tecnológica, sobre todo en lo que a seguridad se refiere. Así las cosas, ofrece un dispositivo formado por siete airbags –incluye uno de rodilla para el conductor- y el control de estabilidad AdvancedTrac con función antivuelco RSC, a lo que ahora se añade la posibilidad de disfrutar de unas ópticas delanteras de xenón, alerta de tráfico cruzado y un sistema de control de ángulo muerto.
Fuente: Autofácil