Región norte del país capta 46.1% de IED estadounidense


La representación del país vecino en esta zona aumentó; en el periodo enero-junio del 2016 el coeficiente fue de 44.3 por ciento
A pesar de la incertidumbre que se generó en las inversiones al inicio del año por la llegada de Donald Trump a la Presidencia del país vecino, la presencia de capital estadounidense se fortaleció, principalmente en la región norte de México.
Durante el primer semestre del 2017, la inyección de Estados Unidos en las entidades federativas representó 52.1% del total de la Inversión Extranjera Directa (IED), de 15,645.2 millones de dólares, frente a la relación de 38.5% en igual lapso del año pasado.
De los recursos totales de inversiones estadounidenses, 46.1% se dirigió a la zona norte, que en el periodo enero-junio del 2016 el coeficiente fue de 44.3 por ciento.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Economía, los estados del norte con mayor captación gringa este año fueron Baja California, con 891.0 millones de dólares (23.7%); Chihuahua, 647.6 millones (17.2%); Coahuila, 511.8 millones (13.6%), y Sonora, 493.9 millones (13.1 por ciento).
Al respecto, Raymundo Tenorio Aguilar, especialista del Tecnológico de Monterrey, destacó que debido a los bajos costos fronterizos de transacción, más el impulso de empresas maquiladoras, la inversión extranjera en esta región fue más elevada que en otras partes del país.
Baja California observó una llegada importante de recursos, en gran parte, por el estado vecino de California, con quien hubo un importante nivel de intercambio comercial, precisó Kristobal Meléndez Aguilar, analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).
Por el contrario, las entidades del norte que recibieron un menor flujo de inversión estadounidense fueron: Sinaloa, con 30.2 millones de dólares (0.8%), y Durango, con 25.2 millones (0.7 por ciento).
Tenorio Aguilar señaló que algunas actividades productivas en el estado de Sinaloa, como la pesquera y agrícola, no tuvieron mucha inversión extranjera, por ser de un perfil que suele resultar más atractivo para la inversión nacional, así como en Durango, sostuvo, donde se ha registrado una inyección en la industria de la madera, pero ha sido más capital nacional.
La cercanía con la economía de Estados Unidos es uno de los factores que trae como consecuencia una dependencia de las entidades fronterizas de México. Del total de IED en las 32 entidades federativas, la mayor presencia estadounidense se mostró en Baja California Sur (90.2%), Baja California (85.2%), Sonora (78.3%) y Coahuila (74.7 por ciento).
Sin modelo exportador
En tanto, la región sur-sureste se posicionó en último lugar con la menor captación de inversión estadounidense, por un monto de 547.3 millones de dólares entre enero y junio del 2017, es decir, 6.7% del total de recursos en el país.
El analista del CIEP comentó que esta zona reflejó un menor flujo de inversión porque no cuenta con un modelo de exportación, como en el norte, ni un modelo de distribución nacional, que sí se da en algunos estados del centro-occidente.
Tres estados petroleros concentraron la mayor parte del capital dirigido a la región sur-sureste: Veracruz, con 177.5 millones de dólares de IED de Estados Unidos (32.4%); Campeche, con 84.1 millones (15.4%), y Tabasco, con 76.9 millones (14.1 por ciento).
Meléndez Aguilar indicó que estos territorios, luego de la reforma energética, atrajeron más inversión para fomentar algunos proyectos en esta materia.
Al otro extremo, captaron una menor proporción de recursos Yucatán, con 39.2 millones de dólares (7.2%); Oaxaca, con 33.4 millones (6.1%), y Guerrero, con 25.6 millones (4.7 por ciento).
En Oaxaca y Guerrero hubo inversión en turismo y en desarrollos inmobiliarios, pero uno de los elementos que inhibió el capital extranjera fue la falta de seguridad, afirmó el especialista del Tecnológico de Monterrey.
Motores económicos
En la zona centro del país se presentó una IED estadounidense de 2,082.1 millones de dólares en el periodo de análisis, que significó 25.6% del total, debido principalmente a los recursos destinados a la Ciudad de México, que captó 1,264.2 millones de dólares (60.7% de la región), y al Estado de México, 619.1 millones (29.7 por ciento).
Kristobal Meléndez indicó que a la capital llegaron muchos recursos, derivados de la parte de planeación que se lleva a cabo en ella por parte de las empresas, que conduce a que las matrices u oficinas se instalen en esta entidad.
En el Estado de México el flujo de capital estuvo vinculado fundamentalmente a la industria automotriz y metalmecánica, que fue la actividad detonadora del territorio, manifestó Raymundo Tenorio.
Fortaleza industrial
En el centro-occidente la inversión procedente de Estados Unidos fue por un monto de 1,758.9 millones de dólares, recursos que se destinaron particularmente a Guanajuato, con 542.2 millones (30.8% de la zona); Jalisco, con 374.7 millones (21.3%), y San Luis Potosí, con 331.7 millones (18.9 por ciento).
Mientras en menor cantidad, a Nayarit, con 28.5 millones (1.6%); Colima, con 21.5 millones (1.2%), y Zacatecas, con 17.4 millones (1.0 por ciento).
Tenorio Aguilar expuso que la llegada de inversión en San Luis Potosí respondió a que fue un hub logístico de autopartes, mientras que en Jalisco derivó de la industria electrónica y metalmecánica. En Guanajuato, manifestó, la industria automotriz fue la que atrajo la llegada de capital.
Agregó que en los estados con poco capital estadounidense no hubo cadenas productivas que fueran del interés de la IED, como Nayarit y Colima, en tanto que a Zacatecas lo limitó la falta de una actividad detonadora, como lo era antes la minería.
A Estados Unidos, que se ubicó como el principal país inversor con un total de 8,148.3 millones de dólares (52.1% del total de 15,645.2 millones que llegaron a México), le siguieron España, con 1,659.3 millones (10.6%), y Canadá, con 1,283.2 millones (8.2 por ciento).

Fuente: Vanguardia