3 autos con ADN tricolor


Estos son tres recientes ejemplos de vehículos concebidos bajo la premisa de llenar un espacio que por décadas se ha buscado llenar: ser un auto 100% mexicano.
José Luis Alarcón Vela
A través de los años, la historia del automóvil en nuestro país ha tenido varios momentos en donde podría decirse que se tuvo un auto mexicano, es decir un vehículo hecho en México por mexicanos.

Uno de esos momentos se dio en los años 50, en esa década se constituye la compañía Vehículos Automotores Mexicanos (VAM), que vende automóviles Rambler. La empresa estableció una planta de ensamble en la colonia Industrial Vallejo, en el Distrito Federal, y otra de motores en el municipio de Lerma, Estado de México.
Otro momento destacado fue en la década de los 60 cuando un grupo de industriales de Monterrey adquiere la marca alemana Borgward, que en 1968 presenta el modelo 230. La empresa llegó a abrir una planta en la capital neoleonesa, pero únicamente funcionó por tres años.
El más reciente hecho con respecto a la búsqueda por crear un auto mexicano sucedió en el año 2011 cuando el programa británico Top Gear criticó de forma burlona al Mastretta MXT, el deportivo mexicano, lo que indirectamente le provocó un enorme impulso y lo dio a conocer mundialmente, aunque desgraciadamente en el 2013 terminó su historia.
Pero en los últimos años, tres vehículos se han destacado por considerarse un auténtico “auto mexicano” que dejando de un lado detalles de armado y origen de partes, podemos decir que son mexicanos, y aquí se los presentamos.
VUHL 05
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Se creó con el objetivo de ser un vehículo diferente y sobre todo veloz. Fue presentado por primera vez en 2013 en el Royal Automobile Club de Londres y fue concebido por los hermanos Echeverría: Iker y Guillermo, hijos de un expiloto de automóviles.
El Vuhl 05 tiene un peso total de apenas 695 kilogramos y puede alcanzar una velocidad de hasta 245 kilómetros por hora. Con 285 caballos de fuerza, 4 cilindros turbo, seis velocidades y de 0 a 100 kilómetros por hora llega en apenas 3.45 segundos. Su poder proviene de una versión de 2 litros del motor Turbo EcoBoost DOHC Ford.
Al inicio de su producción, el auto era ensamblado en Canadá, probado en Estados Unidos y Reino Unido y devuelto a México, donde se le hacían los retoques finales, posteriormente fue iniciada la producción del vehículo en julio de 2015 en Querétaro.
El diseño de este auto es limpio, con detalles como luces LED, rines de aleación de aluminio de 17 pulgadas para el eje delantero y 18 para el eje posterior. Su chasis de aluminio va pegado con remaches como sucede con los aviones, no tiene soldadura y esa es tecnología aeroespacial aplicada.
El costo de los vehículos que produce y exporta la pequeña empresa de estos hermanos mexicanos con alrededor de 25 empleados, oscila entre los 114 mil y los 160 mil dólares.
RON RXX
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Apareció también en 2013 como un concepto de ser un vehículo deportivo súper ligero bi-plaza en configuración tipo tándem, con un diseño ultra vanguardista y chasis fabricado en aluminio, cuerpo e interiores en fibra de carbono.
El Ron RXX ofrece una alta rigidez y su manejo busca acercarse a lo que puede ofrecer un F1, con una aceleración vertiginosa y un bajo centro de gravedad, comunicando al conductor cada parte de la curva para el placer de los que buscan un manejo dinámico y puro.
Carlos Iván Ron Magaña fabricó este prototipo de automóvil a muy bajo costo, de alto rendimiento y ligero, perfecto para ser utilizado en la ciudad.
El prototipo actual tiene un motor BR de seis cilindros y 2.9 litros con turbo híbrido y carrocería hecha en fibra de carbono con estructura tubular sin costura y paneles de aluminio.
Este diseñador industrial mexicano es egresado de la Universidad de Guadalajara, y después del modelo a gasolina trabajó en otro eléctrico capaz de acelerar de cero a 100 kilómetros por hora en tres segundos gracias a su motor con 350 caballos de fuerza y a su bajo peso de 800 kilogramos. Carlos señala que “la fuerza que se siente al acelerar es similar a cuando se despega a bordo de un avión”.
A través de este automóvil eléctrico, el joven busca ofrecer un producto al alcance de todos los mexicanos.
ZACUA
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Es el “mexicano” más reciente en presentarse al mundo. Se trata de un vehículo biplaza con motor eléctrico el cual adopta un diseño de la firma francesa Chatenet, mientras que la motorización es hecha por la empresa de origen Vasco, Dynamik Technological Alliance, y todo esto es ensamblado en una factoría en Puebla.
Entre sus principales características destaca su batería de origen chino de 6.1kWh, la cual brinda una autonomía de 160 kilómetros con un tiempo de carga de 8 horas, la cual es capaz de ofrecer una potencia máxima de 34kW, es decir, alcanza una velocidad de hasta 95km/h.
¿Habrá un auto 100% mexicano?
Como vemos, vivimos una globalización en todas direcciones; pensar de manera individual, particular y concentrada en un solo lugar es imposible y más tratándose en la manufactura de un automóvil.
Hoy por hoy, la creación de un auto implica una serie de sinergias con muchos países y por lo mismo el pensar en fabricar un coche totalmente hecho desde su concepción y piezas solo en nuestro país no es posible.
Gracias a lo anterior podemos enorgullecernos de que algunos modelos de marcas como GM, Ford, Nissan y Volkswagen tienen la etiqueta de “Hecho en México”, ya que son armados en tierras mexicanas, y de que ese buen trabajo hecho por trabajadores nacionales ha colocado a nuestro país como el séptimo fabricante de autos a nivel mundial, así que a festejar, ¡y que viva México!
Fuente: Autos EF