Qué es y por qué es importante la suspensión de tu auto


La suspensión del automóvil es parte fundamental no solo para un trayecto placentero sino que también es clave para poder transitar de forma confiable y estable.
José Luis Alarcón Vela
Muchos no le prestan demasiada atención, hay quienes creen que sólo sirve para ofrecer comodidad, pero la suspensión cumple otras importantes funciones, como conservar las llantas “pegadas” al piso y soportar el peso del automóvil y su carga.

Al neutralizar las irregularidades del camino, la suspensión permite que los pasajeros del automóvil viajen con mayor comodidad. La eficiencia con que cumple con este cometido se refleja en la marcha del vehículo, ya sea suave o rígida.
Una suspensión desgastada o desajustada no siempre cumple con la función de mantener esa función primordial de las llantas al contacto con el suelo. Un ejemplo de esto es un eje trasero que salta o rebota sobre la superficie. Si pudiéramos observar detenidamente este movimiento nos daríamos cuenta que las llantas están más en el aire que en el piso. Este desorden es a causa de un prematuro desgaste de los amortiguadores.

Photographer: Martin Divisek/Bloomberg

Photographer: Martin Divisek/Bloomberg

La suspensión es un conjunto de componentes que incluye como elementos principales rótulas, amortiguadores, muelles y resortes o barras de torsión.
Al estar en la parte inferior del vehículo, muchos sólo se ocupan de este sistema cuando no les queda más remedio, por un desperfecto o porque deben cambiar los amortiguadores, por lo que se sugiere realizar, de vez en cuando, una revisión de la parte inferior del vehículo.
Los automóviles modernos cuentan con suspensiones delanteras y traseras independientes; esto es, que los rines no están conectados a un eje común. En cambio, están fijados a horquillas con articulaciones esféricas (rótulas). La suspensión puede incluir también muelles y resortes, así como amortiguadores.
Las rótulas están entre los elementos más importantes; si se rompen, la unidad queda inutilizada. Una señal evidente de que es necesario cambiarlas es cuando se pasa por un tope o bache y se siente que el vehículo se golpea o pega. Otros indicios son un ruido en la parte baja y también experimentar una rigidez en la dirección.
Los muelles son hojas aceradas, largas y planas, que neutralizan los impactos al flexionarse; los resortes son varillas alargadas que absorben el impacto al comprimirse o distenderse, y las barras de torsión o estabilizadoras reducen los efectos del impacto al torcerse.

Photographer: Andrey Rudakov/Bloomberg

Photographer: Andrey Rudakov/Bloomberg

Los vehículos utilizan básicamente dos tipos de suspensión: la tradicional, en la que el amortiguador aparece como una autoparte que se quita o se pone sin perjudicar la movilidad del auto, y la conocida como McPherson, en la cual el amortiguador es la pieza clave. Si se retira, el vehículo se inmoviliza.
Las piezas que amortiguan el peso del vehículo, para que éste no se “asiente” en el piso, son el resorte y el amortiguador, que están a cada lado de las llantas delanteras. Otro componente que juega un papel importante para que el vehículo tenga estabilidad y no se voltee en las curvas, es la barra estabilizadora.
En ocasiones, las personas gustan de “achaparrar” sus automóviles y ponerles rines anchos para que se vean más deportivos. Es recomendable que cuando se quieran hacer estas modificaciones se acuda a los especialistas ya que la seguridad de quienes usan el vehículo siempre debe estar por sobre la apariencia de nuestro coche.
Entre los principales componentes del sistema que fallan y que no cuesta mucho cambiar están los amortiguadores, las varillas de la dirección y los “brazos”.
Las principales señales de alarma de un sistema de suspensión dañado como ya especificábamos son los sonidos que se producen abajo del vehículo, golpeteos y chillidos metálicos.
Cuando la suspensión se encuentra en mal estado puede causar el desgaste disparejo de las llantas, lo que hace que el auto se jalonee. No es conveniente conducir así, y menos en carretera.
Los topes, pasos peatonales, vibradores y baches, son los principales enemigos del sistema de suspensión y más cuando se ignoran y se pasan a toda velocidad, haciendo que el golpeteo sea muy fuerte y las salpicaderas lleguen a tocar las llantas.
Para prevenir el desgaste en piezas y mantener el sistema en óptimas condiciones, es necesario llevar el vehículo a revisión y engrasado cada seis meses o 10 mil kilómetros.
Fuente: Autos EF