México reporta baja en venta y financiamiento de vehículos ligeros


La agencia calificadora Fitch Ratings presentó un informe en el que destaca que de enero a septiembre de 2017 las ventas y financiamiento han tenido bajo crecimiento también por el incremento rezagado en el precio de los vehículos.
La venta y financiamiento de vehículos ligeros en México continúa a la baja, un fenómeno analizado por la agencia calificadora Fitch Ratings, como consecuencia de la persistente incertidumbre en la economía de México, el aumento en las tasas de interés y los efectos de los sismos de septiembre.
En un informe publicado por La Jornada, la firma considera que de enero a septiembre de 2017 las ventas y financiamiento han tenido bajo crecimiento también por el incremento rezagado en el precio de los vehículos; una medida que se contuvo el año pasado por las armadoras y a pesar de la devaluación de la moneda mexicana frente al dólar.
Según cifras de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), en septiembre pasado se reportó una baja en la venta al público en general de 2.1%; lo que equivale a 26.323 unidades menos.
La calificadora destaca que, aunque la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) es clave para la industria automotriz, no está considerado dentro de los factores base para su análisis, pues la mayor parte de los autos que se producen en México se exportan.

Advierten sin embargo, que la industria automotriz podría ser impactada ante una cancelación del pacto comercial vigente desde hace 23 años.

Por su parte, el presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), Eduardo Solís, asegura que la propuesta del equipo negociador de Estados Unidos de elevar de 62.5% a 82.5% las reglas de origen e incrementar el contenido regional proveniente de ese país para que ocupe 50%, “es una iniciativa que fue ideada por alguien que no conoce la industria”.
Asegura que hay porcentajes de contenido en costo neto y en productos dentro de la lista de rastreo que son absolutamente inalcanzables para la propia industria en Estados Unidos.
Fuente: América Economía