VW cuestiona subsidio al diésel en Alemania


Preferible, destinar esos recursos a transitar hacia autos eléctricos, exhorta el jefe de la automotriz.
El director ejecutivo de Volkswagen cuestionó los méritos de los subsidios del gobierno alemán a la tecnología diésel, y dijo que tendría más sentido que en su lugar el dinero público se destine a la transición hacia los vehículos eléctricos.
Es una declaración significativa, ya que hasta ahora los ejecutivos de la industria automotriz alemana se mostraban a la defensiva sobre la tecnología diésel, la cual defienden desde hace décadas.
“Si se quiere que la transición hacia los vehículos eléctricos amigables con el medio ambiente tenga éxito, ya no se puede subsidiar como antes el motor de combustión interna a diésel”, dijo Matthias Müller en una entrevista con el periódico Handelsblatt, al referirse a los impuestos más bajos que pagan los conductores por sus vehículos con motor a diésel en comparación con los de gasolina. “El dinero podría invertirse de manera más significativa si se dirigiera a la promoción de las tecnologías de conducción amigables con el medio ambiente”.
El subsidio al diésel le cuesta a Alemania alrededor de 8 mil millones de euros al año, de acuerdo con los analistas, quienes proyectaron la “muerte del diésel” desde finales de 2015. Esto ocurrió cuando los reguladores de EU dieron a conocer que VW tuvo dificultades para contener las emisiones de óxido de nitrógeno de sus vehículos a diésel con los que hizo trampa en las pruebas de emisiones.
Hasta cierto grado, los comentarios de Müller simplemente reflejan una nueva realidad, ya que hay gobiernos como Francia, Reino Unido y Países Bajos que recientemente anunciaron sus planes para prohibir la venta de los coches a gasolina y diésel entre 2030 y 2040. Incluso la ciudad de Stuttgart, hogar de Daimler, Porsche y Bosch, considera implementar una prohibición.
Sin embargo, tienen un marcado contraste con los comentarios de los ejecutivos automotrices europeos a principios de este año. “Vale la pena luchar por el diésel”, dijo el director ejecutivo de Daimler, Dieter Zetsche, en julio.
En septiembre, en el Salón del Automóvil de Fráncfort, un grupo estadunidense de cabildeo sin fines de lucro llamado The Diesel Technology Forum llegó a la conclusión de que “los comentarios públicos que hicieron los fabricantes mundiales de automóviles y motores, al igual que los expertos de la industria, dejan en claro que respaldan esta importante fuente de combustible de baja emisión”.
A pesar de los esfuerzos de los ejecutivos del sector automotor para presentar los últimos automóviles a diésel como limpios, las ventas presentan una rápida caída. El mes pasado en Reino Unido la colocación de los nuevos coches a diésel cayó más de 30 por ciento en comparación con el año anterior, de acuerdo con la Sociedad de Fabricantes y Comercializadores de Automóviles.
Müller, quien fue nombrado como director ejecutivo una semana después de que el escándalo de VW obligó a la salida de Martin Winterkorn, se propuso recuperar el manto ecológico.
En septiembre anunció que su plan Vision 2025 incluye una política “holística” para reducir 45 por ciento el impacto ambiental del grupo, en comparación con una base de referencia de 2010, al usar menos energía, carbono y agua, y producir menos desechos.
Fuente: Milenio